miércoles, 20 de mayo de 2009

Día 38 (Martínez de la Torre - San Rafael)

Hoy ha sido uno de los días más cansados de toda la gira, o así lo sentimos después de tantos días. Primero empezamos en Martínez de la Torre haciendo 3 platillos en un restaurante de mariscos, en donde nos sirvieron unas acamayas (langostinos) gigantescos, que casi eran como langostas; no los probé, porque la salsa en la que estaban bañados tenía mayonesa, y ese aderezo y yo tenemos un tratado bilateral de no agresión. De ahí salimos corriendo hacia uno de los restaurantes más caros de la localidad, en donde nos prepararon otras acamayas, igual de grandes, sólo que esta vez con una salsa de tocino y limón, que estaba deliciosa; entre otras cosas también degustamos unas encacahuatadas de camarón, mismas que no tenían mamá. Con gusto nos hubiéramos quedado a seguir comiendo, pero teníamos que seguir.

Dimos un recorrido por la ciudad para hacer fotos, y luego nos dirigimos a otro restaurante de mariscos, para hacer varios platillos más. Terminamos y agarramos carretera hacia San Rafael, en donde nos recibió el cronista de la ciudad, y el director de ecología (este municipio no tiene dirección de turismo). Nos dieron un recorrido por la ciudad para las fotos de rigor, y llegamos a un restaurante en donde ya tenían preparado todo, hicimos las fotografías de los platillos y los degustamos, para después ir a una visita rápida al museo. Saliendo de ahí nos llevaron con una señora que prepara garnachas para hacer el registro de las mismas.

Cerca de las seis y media de la tarde, salimos hacia Poza Rica para hospedarnos, porque mañana tenemos que regresar a Papantla para recoger la estatuilla que servirá como trofeo del concurso de cocina de "Veracruz a la Vainilla", que se le encargó al maestro Teodoro Cano. En el camino, a Kilo se le ocurrió cambiar la frase de "¿Alguien quiere un bubulubu?", por "¿Alguien quiere una cerveza?" a lo que el único que contestó "Yo!" fue mi hermano Raúl. El chef se concretó a decir que el único que no podía beber nada era Chispita, porque tiene muchisisimo trabajo que entregar. Kilo, Aggi y Raúl se bajaron de la camioneta, y regresaron con una botella de Jack Daniels, aguas minerales, hielos y vasos. Sólo nos tomamos una en el camino, para relajarnos. 

Nos estamos quedando en Poza Rica, ya que el chef Burela intercambió una receta de un postre de mango y coco (de su invención), por el hospedaje de todos en un hotel de bastantes estrellas.

Mañana vamos a aprovechar que estamos por acá, para también ir a Zozocolco.