
Hoy nos levantamos a las 3:30 am, y a las 3:45 ya habíamos salido corriendo del hotelucho en donde dormimos. Llegamos a las 4 a la primer casa, y vimos como sale el zacahuil del horno, y lo preparan para llevarlo a vender; fuimos con ellos al mercado, y nos desayunamos una parte del mismo. Tuvimos chance de hacer sobremesa, porque ya habíamos terminado y eran apenas las 5 de la mañana. Agradecimos y salimos hacia la otra casa para ver el proceso de inicio de este gran tamal, sólo para darnos cuenta que hacer un zacahuil es un proceso complicadísimo y
largo; fueron como 3 horas de preparación hasta que entró al horno.
Agustín cabildeó que el día de mañana en la tarde nos organicen la preparación de 12 platillos típicos de la huasteca, en donde van a ir incluidos muchos de los que no tuvimos la suerte de poder fotografiar como quisieramos, o en donde cuando llegamos ya estaban preparados, así que será una buena forma de recuperar tiempos perdidos. Por lo pronto mañana salimos muy temprano hacia Huayacocotla, para regresar en la tarde a Chicontepec a chambear.
Como teníamos tiempo libre, todo el mundo quiso aprovechar para checar sus correos y conectarse a internet, así que fuimos a un cibercafé junto al hotel a comprarle la contraseña al encargado. Nos la vendió, pero creemos que la cambió enseguida, porque nadie se pudo conectar.
En el transcurso del día la gripa se me ha ido bajando, y para colmo hoy se me rompió una muela. Ni modo, hay que seguir...


