viernes, 27 de marzo de 2009

Dia 7 (Álamo - Tepetzintla, 24 de marzo)


La dinámica de trabajo ya está bien establecida: llegamos, se revisan ingredientes y comienza la preparación (todo esto se graba en video, mientras el chef narra lo que ocurre en la cocina), se prueba y se fotografía el plato final. Aunque se trata de conservar la presentación que ofrece el mismo restaurante, le pido al chef Jorge Orozco ("Kilo", "Mil Máscaras", "TOC"), que le de una arregladita al plato para mejorar la presentación del mismo, sin que varíe mucho. Después de todo este proceso, nos llevamos al estómago todo lo fotografiado, y también lo que no...

Salimos de Tempoal rumbo a Álamo, en donde primeramente nos llevaron a ver como se preparaban los antojitos de la region: Bocoles, Enchiladas "Baileras" (muy parecidas a las queretanas, que según el antropólogo, el uso de los chiles tiene que ver con la influencia de la propia huasteca queretana), Empanadas, tostadas de frijol, flautas, etc. En realidad muchas de las cosas son iguales a las de otras regiones del país, pero no podíamos decir "no gracias", porque nos desmayábamos de hambre.

De ahi nos fuimos al restaurante de una señora muy famosa en el lugar que prepara acamayas al mojo de ajo, y obviamente tampoco dijimos que no (aparte de que el 'mojo de ajo' se hace totalmente distinto en estos lares). Rápidamente fuimos a otro restaurante en donde nos prepararon un "Platón Huasteco" (cecina, enchiladas, jamón, tocino, frijoles ensalada, papas, etc.) y unos camarones rellenos de jaiba... tampoco podíamos decir que no...

Desde la mañana que llegamos a la presidencia municipal nos habían invitado a una comida con los regidores y unos periodistas, así que acatando las leyes de las relaciones públicas, fuimos (aunque ya no podíamos comer más). Ahi le entramos a las carnes asadas...

Con la panza exageradamente llena y todos con coma alimenticio, salimos hacia Tepetzintla en busca del Zacahuil. Llegamos de noche con la idea de que se prepara y se hornea hasta la mañana siguiente. Cuando llegamos todo el mundo ya había metido los suyos al horno, y no había manera de hacer nada, así que una señora muy amablemente nos contactó con otras señoras zacahuileras, por lo que quedamos en llegar a casa de una de ellas a las 4 de la mañana, a registrar el proceso de la salida del horno, y con otra a las 7 para documentar la preparacion y la entrada a hornear. Pasamos a la casa de otra señora muy humilde que ya nos estaba esperando con unos bocoles de frijol, y nos enseño su cocina y su forma de prepararlos... Me emocionó todo el potencial que vi para un documental. Entre los asistentes del chef y nosotros nos cooperamos, para pagarle a la señora la cena y un poquito más.

En el pueblo no hay hoteles, así que buscando hospedaje encontramos un lugarcito en medio de la nada, en donde las cucarachas nos dieron la bienvenida a todos. Sólo vamos a dormir unas cuantas horas y con la ropa puesta, y yo con una gripa de la tostada...